PROTEÍNAS DE ORIGEN VEGETAL

PROTEÍNAS DE ORIGEN VEGETAL

Nos han inculcado el concepto de que únicamente podemos obtener la proteína consumiendo carne, leche, pescado o huevos; los medios de comunicación, con la televisión al frente, han desempeñado un papel muy relevante en este adoctrinamiento que contribuye a que diversas empresas interesadas, puedan vender más y mejor sus productos.

Contrariamente a lo que se piensa, es posible obtener un buen aporte proteínico con alimentos vegetales.

Por medio de esta práctica, han logrado que los usuarios, cuando pensamos en leche, yogures o queso, enseguida nos viene a la mente la idea de que los productos lácteos son buenos porque nos proporcionan todo el calcio que necesitamos para fortalecer nuestros huesos.

En contraposición a esta creencia, en este país nunca se han tomado tantos productos lácteos como hoy en día y, sin embargo, cada vez son más los casos de calcificaciones, de cristales de calcio, etc. Para hacernos una mejor idea de la situación, actualmente en España hay cerca de 3.500.000 de personas que padecen osteoporosis; casos de personas que, como muchísima gente, consumen leche, queso, yogures, calcio e incluso productos con calcio añadido.

LOS ÍNDICES DE APORTE PROTEÍNICO Y SU BIODISPONIBILIDAD

Cuando se trata de la proteína, han obrado del mismo modo, recurriendo a la publicidad para inducir a pensar que la carne, el pescado, los huevos y los lácteos, son los productos de los cuales se obtiene la proteína principal que debemos consumir.

Sin embargo, para encontrar los índices más altos de aporte proteínico en los productos cárnicos, debemos recurrir a ciertos tipos salvajes como el ciervo, el jabalí o la liebre, que pueden rondar entre un 22-23%. Productos más comunes como la ternera, el cerdo y el pollo, aportan entre un 18-20%, mientras que los huevos, se sitúan entre un 10-11%. En comparación, los piñones proporcionan un 27% y los frutos secos como las avellanas, las almendras o las nueces, nos aportan entre un 16-19 % de proteína.

Esto no lo cuentan en los medios de comunicación; como tampoco explican abiertamente qué comen los animales herbívoros como los elefantes, los caballos, los rinocerontes, los hipopótamos, las vacas o los toros, ¿cómo consiguen la proteína cuando no comen carne? Está claro que la consiguen del mundo vegetal, que está lleno de proteína de la mejor calidad y absorción.

Es cierto que la fruta y la verdura tienen muy poca proteína, pero sin embargo, no todo se reduce a ellas, ya que podemos encontrar algas de agua dulce como la Spirulina y la Chorella AFA, que tienen un 56 % de proteína, o determinadas algas de mar que nos van a proporcionar entre un 5-25%, dependiendo del tipo de alga.

Las algas son consideradas por muchos, como el alimento del futuro.

Otros alimentos con un gran aporte de proteínas serían la levadura alimentaria y la soja texturizada, que cuentan con un 52%; la chía, que proporciona un 18% de proteína completa al tiempo que nos aporta ácidos grasos omega 3 y una gran cantidad de fibra, minerales y otras vitaminas; la quinoa, que también es una excelente fuente de proteínas al contener más cantidad y mejor calidad que la mayoría de los cereales. Y no debemos olvidarnos del guisante, que es probablemente de las mayores fuentes de proteína del reino vegetal.

Los frutos secos, como las almendras, las avellanas, las pipas de girasol, las pipas de calabaza o las nueces entre otros, podríamos decir que son de los alimentos más completos que existen, ya que al consumirlos obtendremos proteínas, minerales, vitaminas, ácidos grasos, omegas, etc. En definitiva, conseguiremos todos los nutrientes, siempre y cuando los consumamos en crudo, porque hay que recordar que cuando un alimento es calentado, se destruyen las vitaminas y otros nutrientes como los ácidos grasos, y también se pueden deteriorar, transformar o alterar los aminoácidos, es decir, las proteínas.

Si observamos en la naturaleza, ningún carnívoro come carne calentada o cocinada, la comen cruda. Ningún animal herbívoro come vegetales cocinados. Todas las especies que existen en la tierra comen el alimento tal cual se lo proporciona la naturaleza y de esta manera, los digieren y absorben mucho mejor. Es una forma biodisponible, una forma natural de disponer de esos nutrientes. Pese a ello, los seres humanos alteramos todo lo que comemos y lo que bebemos.

¿CARNÍVOROS, VEGETARIANOS O ALGO MIXTO? ES TU DECISIÓN

Hay una cosa clara, nuestros orígenes son vegetarianos. Si miramos en internet, y buscamos: “La alimentación hace siete millones de años”, vamos a descubrir que nuestros antepasados eran vegetarianos.

Si alguien decide que quiere adoptar una dieta basada principalmente en alimentos de procedencia animal, una de las enfermedades que va a desarrollar esa persona es el escorbuto, porque la vitamina C, importantísima para la vida, solo se puede conseguir del reino vegetal, por lo que no podemos obtenerla con una dieta exclusivamente carnívora, como sí lo hacen los animales carnívoros, cuyo organismo está diseñado para sintetizar la Vitamina C.

Por otro lado, está el problema de la fibra; cuando consumimos un producto animal su contenido en fibra es cero. Si nosotros no tomamos fibra, vamos a tener un problema de tránsito intestinal que nos va a provocar un estreñimiento espectacular. En conclusión, si se opta por tener una dieta carnívora, se entra en un gran rango de probabilidad de padecer escorbuto, estreñimiento, y, por otra parte, nos faltarán otra serie de nutrientes que no vamos a poder conseguir de ninguna otra manera más que en el mundo vegetal. Sabiendo estos datos, cada uno es libre de decidir qué opción escoger, ya que somos muy libres de hacer lo que mejor nos parezca.

Posted by on abril 17, 2019