SOBREDIAGNÓSTICO, PEOR QUE PREVENIR

SOBREDIAGNÓSTICO, PEOR QUE PREVENIR

El sobrediagnóstico mata a un gran número de mujeres sanas, cuyos cánceres nunca debieron ser detectados. Una cuarta parte de las mujeres que se someten a radiografías finalmente son diagnosticadas. En EE.UU la cifra de mujeres diagnosticadas se duplica respecto a otros países.

Las mamografías son una prueba peligrosa, ya que somete a la mama a radiación.

En 1999, fue publicado un estudio científico en Suecia que afirmaba que las mamografías no tienen ningún efecto sobre la mortalidad por cáncer de mama. En Dinamarca solo se realizan radiografías (screening) en un 20% del país, lo cual permite comparar los resultados de las zonas con radiografías y sin ellas; estos resultados confirmaban también el estudio sueco: no se corrobora la eficacia de las mamografías ni su poder para prevenir el cáncer de mama, ni para mejorar la calidad de vida de las mujeres.

De hecho, las mamografías son, por sí mismas, un factor carcinogénico al estar sometiendo la mama a radiación cada 6 meses, convirtiéndola en una prueba controvertida y peligrosa a medio plazo. Es un vivo ejemplo de que, si buscas, al final encuentras.

Estamos habituados a realizarnos todo tipo de pruebas a la mínima oportunidad, pero deberíamos saber que nuestro cuerpo siempre nos va a advertir de las anomalías que se presenten; nosotros sabemos qué estilo de vida llevamos, como para ser capaces de darnos cuenta de que algo no va bien y que debemos cambiar ciertos hábitos…

Por poner un ejemplo: cuando tenemos acidez de estómago, algo de lo que comemos o bebemos, lo está provocando (alcohol, comidas grasas, fritos, dulces…), por lo que tenemos que ponerle remedio, reduciendo o eliminando de nuestra dieta lo que creamos que está produciendo la acidez. No hace falta que nadie nos lo diga, si hacemos caso a los indicadores de alerta de cuerpo y ponemos freno a los malos hábitos, él mismo es capaz de autorregularse.

En alguna ocasión, todos hemos notado alguna anomalía y hemos pensado: ¿esto será algo malo?, sin embargo, lo hemos ido dejando pasar y al cabo de poco tiempo dicha anomalía ha desaparecido porque nuestro cuerpo se autorreguló. Pese a ello, en su momento te preocupaste…

Es totalmente coherente, si en un momento de nuestra vida notamos unos síntomas, acudir a hacernos pruebas para saber qué nos ocurre; lo que no es normal, es hacernos pruebas sin tener ningún tipo de síntoma, sobre todo, aquellas pruebas que tienen que ver con la radiación y las sustancias químicas, que a la larga, han demostrado ser muy perjudiciales para nuestra salud, confirmando el dicho “ es peor el remedio que la enfermedad” y que el sobrediagnóstico es peor que la prevención.

Tener buena salud es fácil; en la medida de lo posible, basta con estar en un ambiente natural, tener un buen entorno a nivel emocional con las personas con las que nos relacionamos, y si hay alguna situación que resolver, debemos hacerlo. También es muy importante el descanso, porque mientras dormimos nuestro cuerpo se depura, aprovechando ese espacio de tiempo entre la cena y el desayuno, que es “el fin del ayuno”, reparándose así mismo de un día completo de desgaste.

Por todo esto es por lo que desde Solnaturaleza, recomendamos tener mucha cautela, y no hacernos pruebas innecesarias cuando no tengamos síntoma alguno.

Posted by on mayo 2, 2019