NUEVO ORDEN MUNDIAL: ¿DECISIÓN O IMPOSICIÓN?

NUEVO ORDEN MUNDIAL: ¿DECISIÓN O IMPOSICIÓN?

La gente está tan absorta en la presente crisis mundial, que muy pocos se están parando a analizar lo que se está cociendo debajo de la cáscara. La gente está tan aterrorizada ante este virus, que no es capaz de observar ni analizar con inteligencia ni criterio el peligro inminente y sus consecuencias.

Mesa con un mapa global y varios enmascarados reunidos.
Las élites controlan desde las sombras los designios de la humanidad guiándola hacia un futuro incierto.

UN ARTÍCULO DE ROCÍO GIL MORALES

Si una persona es mínimamente inteligente y tiene un ápice de capacidad de observación, se dará cuenta de que lo que estamos viviendo en 2020 no es una simple crisis aleatoria.

La palabra conspiranoico implica (peyorativamente) hacer conjeturas sobre conspiraciones que realmente no existen. Por ello, no voy a ser conspiranoica y voy a limitarme a observar, analizar e interpretar las evidencias que tengo delante de mí para desarrollar este artículo desde un punto de vista forjado sobre premisas bastante evidentes y palpables.

No pretendo sugerir que no haya un virus ni que las medidas tomadas para frenarlo no sean correctas, al fin y al cabo, lo que se ha hecho para combatir el virus, no es más que un cortafuegos inmediato del incendio que acecha a nivel superficial; algo que tarde o temprano tendrá su fin. No voy a entrar a evaluar y cuestionar este tema, porque ya está bastante claro y ha sido expuesto y opinado en todo su espectro de colores .

Lo que sí pretendo con este escrito es ahondar en el trasfondo de una situación que no es tan aleatoria y accidental como parece. Hay algunas personas que tienen interés en tener a la población asustada y confinada, que desean generar temor e incertidumbre, expandiéndolos y prolongándolos en el tiempo.

Suponiendo que esta crisis no haya sido creada a propósito, queda claro que está siendo potenciada a propósito con el fin de beneficiar a muchas personas de las altas esferas.

Y es que, cuando un país entra en estado de alarma, oficialmente dejan de aplicarse las medidas constitucionales y la sociedad pierde sus derechos humanos quedando estos de manera temporal en manos del gobierno. Es por esto por lo que podemos deducir que, mantener y prolongar el estado de alarma en el que tienes a la población mundial a tu merced, puede resultar beneficioso para algunas élites por muchas razones estratégicas.

UN EXPERIMENTO SOCIAL Y UN PLAN MAESTRO

A gran escala, la situación actual de pérdida de derechos a nivel mundial, está sirviendo de experimento a esa élite estratega para determinar cómo se comportan los gobiernos cuando las altas esferas ejercen presión y cuál es la reacción del pueblo cuando está asustado y es privado de sus derechos y libertades básicas.

La población mundial está quedando en evidencia. Las élites están comprobando que la gente aguanta la manipulación y la supresión de derechos individuales sin rechistar y sin rebelarse lo más mínimo. Están comprobando que su umbral de tolerancia al control y a la represión es muy alto; son conscientes de que pueden hacer ver a las personas lo que ellos quieren que vean sin que se cuestionen nada en absoluto.

Este experimento sobre cómo se comporta el gobierno y la población ante el sometimiento y la esclavización, va a servir de base para los planes y estrategias futuras del nuevo orden mundial en aras de la anulación y control de la población.

Una prueba de esto es cómo están lavando el cerebro a las personas acerca de la necesidad de una vacuna que no solo están valorando imponer de manera obligatoria, sino que además podría llegar a contener algún tipo de microchip o manipulación genética. Nos están sugiriendo que somos débiles físicamente, que somos vulnerables y que la vacuna es necesaria. La gente lo está creyendo hasta tal punto, que ya hay gente deseando la llegada de esta vacuna.

No solo se acepta el control y la anulación, su plan es tan inteligente que, además, ha conseguido que los propios ciudadanos sean quienes pidan ser controlados y anulados. No se conforman con llevar al pueblo a un “Nuevo Orden Mundial”, también quieren que la gente lo haga de manera aparentemente voluntaria, convencidos de que están siendo protegidos y bien guiados.

Todos sabemos que hay personas, cuyos nombres no voy a mencionar,  que predijeron una pandemia. De hecho, en octubre de 2019, en la ciudad de Nueva York, se celebró el evento 201, un simulacro de pandemia por coronavirus, ¿casualidad? En este enlace puedes ver un fragmento de este simulacro y sacar tus propias conclusiones.

Las personas que predijeron esta pandemia, no solo la predijeron, deseaban que sucediera y se están encargando de extraerle el máximo jugo.

La gente debe comenzar a comprender que la situación que estamos viviendo tiene un trasfondo mucho más preocupante, cuya naturaleza es más perversa que lo que realmente estamos percibiendo. No vemos la magnitud de lo que realmente se está fraguando a nivel global, con unas perspectivas de futuro bastante desalentadoras, a menos que la sociedad despierte y luche por su identidad, libertad y derechos.

No cabe duda de que esta situación está beneficiado a aquellos que están tejiendo la trama y urdimbre de la esclavización mundial. Una estrategia que lleva mucho tiempo forjándose de manera taimada, y cuya escena ideal futura es la siguiente:

  • Una población que cree tener poder de decisión y libertades, pero que realmente está controlada, sometida y atemorizada.
  • Una población dependiente de un sistema superior que la proteja.
  • Una población numerada e implantada.
  • Una población sobremedicada y que busca en la psiquiatría (el mayor ente subversivo de la historia y pseudociencia absoluta) la solución a sus conflictos internos.

Control gubernamental, sugestión de la población a través de unos medios de comunicación que trabajan incansablemente como marionetas para infundir inseguridad y miedo, grandes corporaciones funcionando como órganos de control supresivo en la sombra (farmacéuticas, laboratorios, bancos, etc.) Todo esto conformando un mismo órgano de gobierno único para controlar a la totalidad del ser humano.

Esto, por desgracia, no es ficción y tampoco es una teoría conspiranoica. Es la pura realidad.

¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA EVITAR ESTE FUTURO?

Aún se puede poner freno a todo este sinsentido. La esperanza futura para el ser humano desde el punto de vista de derechos y libertades individuales recae en su capacidad para observar, discernir y ser íntegro consigo mismo. Aquí van unas pequeñas pautas para analizar y valorar:

  • Desarróllate personalmente y adquiere todo el conocimiento posible para ser capaz de desechar las informaciones falsas.
  • Observa, analiza y contrasta las cosas por ti mismo, no des nada por sentado y no te creas todo lo que otros quieren que veas.
  • Ten el valor de comunicar lo que ves y observas. Se valiente, no tengas miedo.
  • No hagas nada ni dejes que te hagan nada que sientas que viola tus principios e integridad.
  • Lucha por tus principios y defiende tus ideales. No dejes que nadie anule tu fuerza y trate de minimizar tus capacidades.

Conoce y defiende todos y cada uno de tus Derechos Humanos: https://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/

Si todos aplicamos estas pautas y defendemos realmente nuestros derechos naturales, nadie temerá al “Nuevo Orden Mundial”, simplemente nunca llegará a existir. Aún estamos a tiempo.

Posted by on junio 11, 2020